Historia

Según refiere, el historiador Rafael Vieira, el 2 de junio de 1745 la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa, dio en posesión al Colegio de la Compañía de Jesús de la Villa de Riobamba los terrenos de la zona de San Vicente, la misma que comprendía la Hacienda de Santa Ana.

En Santa Ana, final del pueblo de Baños, lugar estratégico que les permitía comunicarse tanto con la zona andina, como con la Amazonía, los Sacerdotes Jesuitas construyeron su Centro Misional, en el mismo que adoctrinaban a los nativos del lugar y realizaban su misión evangelizadora.

Posteriormente el 20 de agosto de 1757, los Jesuitas fueron sacados de Baños por orden general expulsión que pesaba sobre todos los dominios de la Corona Española, incluyendo al Reino de Quito, dicha orden fue dictada por Carlos III de España, hacia  todos los integrantes de la Compañía de Jesús.

Se conoce de fuentes fiables, la forma brutal y salvaje con que los milicianos sacaron a los sacerdotes; robaron los objetos sagrados que tenían el Convento Misional, atacaron y asesinaron a varios colonos. Este y otros acontecimientos hace que el lugar este cargado de historia.

Se sabe que, desde esa fecha en adelante, la estancia cambio de propietarios; durante los últimos 80 años, algunas familias procedentes de Riobamba, Quito y Ambato fueron sus propietarios, sin darle cuidado permanente,  el abandono de este hermoso espacio territorial fue constante.

Los moradores de Baños, aun los más ancianos, recuerdan que la llamada “Casa de Piedra” siempre estuvo allí, el inmenso campo que la rodeaba así como los árboles frutales de mandarina, guayaba y aguacate, invitaban con su aroma y belleza inigualable a quedarse. Otro encanto son las montañas que custodian sus tres puntos cardinales. Se suma a esa maravilla el viento limpio y libre  que viene del Oriente. Todo esto hace de este inigualable lugar,  un sitio único lleno de energía y vitalidad.

Posteriormente el Dr. José Gallegos Mora atraído por la mística energía que emanaba el lugar, adquiere la propiedad y visualiza lo que en la actualidad es Samari Spa Resort, lo que fue un sueño en sus inicios se ha convertido en una hermosa realidad, con más de 300 años de historia.

Lo que está viendo, hace trescientos años fue un hermoso monasterio de la élite Jesuita, hoy es Samari Spa Resort, manteniendo la arquitectura antigua ofrece el confort y un servicio de calidad para sus huéspedes. Los detalles y el buen gusto, la artesanía y la naturaleza se combinan para hacer de este Hotel – Resort una verdadera galería de arte. En todos sus rincones está la habilidad de los mejores artesanos ecuatorianos.

Samari Spa Resort está ubicado en zona de seguridad de Baños de Agua Santa, es una amplia estancia de cuatro hectáreas con bellos jardines, construido con exquisito gusto en estilo colonial y siguiendo las reglas del Feng shui desde el inicio de la construcción hasta su decoración. Se han conjugado materiales tradicionales como: las piedras talladas, la madera, los vitrales, el hierro forjado y otros detalles rústicos para hacer de este Hotel – Resort el sitio ideal para su estadía de descanso, trabajo, aventura y diversión.